
Noviembre es el Mes Nacional de los Cuidadores Familiares
El linfedema es una acumulación de un líquido acuoso en tu cuerpo que se denomina linfa que causa hinchazón crónica, usualmente en un brazo o pierna. La linfa, que promueve tu salud general y la función de tu sistema inmunológico, fluye de tus tejidos a los vasos linfáticos y luego a través de un grupo de ganglios (ganglios linfáticos) que filtran bacterias y otras sustancias no deseadas.
Si cualquiera de los ganglios linfáticos se remueve o daña por un tratamiento contra el cáncer, los ganglios remanentes deben trabajar más para filtrar la linfa. Pueden inflamarse o incluso obstruirse, de tal forma que la linfa regresa al tejido.
No hay cura para el linfedema, pero si participas activamente en el cuidado médico de tu pareja, es útil saber lo que puedes hacer para ayudar a controlar este trastorno. Hay medidas que puedes tomar y que son útiles para reducir la inflamación de tu pareja, prevenir infecciones, aliviar el malestar y mejorar su movilidad.
“Es importante garantizar que [el cuidador] esté consciente de lo que ocurre, para que pueda dar masajes, ayudar a su cónyuge en general o implementar medidas para obtener atención”, dijo Pragnan Kancharla, MD, oncólogo médico y hematólogo de MedStar Franklin Square Medical Center en Maryland.
Hablar con un especialista en linfedemas es útil. Pero no todos tienen acceso a uno.
Si tu pareja desarrolla linfedema, es importante entender cómo puedes ayudar.
El lugar en el que ocurre el linfedema depende de dónde se encuentren los ganglios linfáticos afectados. Para personas con cáncer de próstata, el linfedema podría afectar las piernas, el pene, el escroto o la parte inferior del cuerpo en general.
Los síntomas de linfedema podrían incluir:
Una prostatectomía radical, que remueve la próstata y los ganglios linfáticos pélvicos, es la causa más común de linfedemas para personas que tienen cáncer de próstata. La radiación a veces también daña los ganglios. Hombres que se sometieron a cirugías y a radioterapia tienen un mayor riesgo de linfedema y entre más resulten afectados los ganglios, mayor será el riesgo.
El linfedema también podría ser el resultado de:
El diagnóstico y el inicio del tratamiento de linfedemas en etapas tempranas pueden frenar su progreso. Una hinchazón moderada grave podría hacer que sea difícil caminar y realizar actividades cotidianas.
El simple acto de levantar la pierna afectada puede ser muy útil, dijo Kancharla. Y hacer algunos ejercicios sencillos también puede ser útil. Los ejercicios mueven la linfa y fomentan un buen rango de movimiento alrededor de las articulaciones, algo que podría volverse difícil si hay mucha inflamación.
Un proveedor de atención médica (HCP, por sus siglas en inglés), terapeuta físico o especialista en linfedemas podría mostrarles a ti y a tu pareja cuales son los mejores ejercicios. Muchos pueden realizarse incluso sentado.
Algunos ejercicios buenos para linfedemas incluyen:
Aquí encontrarás otros consejos con los que podrías ayudar a tu pareja a reducir la inflamación causada por el linfedema:
Si las primeras medidas en el hogar no funcionan, hay otras opciones. El proveedor de atención médica de tu pareja también podría referir otros profesionales médicos, tales como terapeutas ocupacionales o físicos.
Los ejercicios, los masajes linfáticos y comer una dieta saludable son cosas que la mayoría de personas pueden hacer en el hogar, pero no todos pueden pagar fácilmente masajes linfáticos que se realizan en una clínica o consultorio, medias de compresión o bombas. Medicare cubre artículos para el tratamiento de compresión de linfedemas, al igual que algunas aseguradoras privadas. Los seguros privados también podrían cubrir masajes. Es importante que tu pareja solicite asistencia si la necesita.
Contigo y tu pareja trabajando en equipo, podrían reducir su ansiedad y estrés. Al comprender el trastorno y tratamiento de tu pareja, también podrás defender sus derechos si fuese necesario. “El linfedema [con cáncer de próstata] es extremadamente infrecuente en estos momentos, algo que vemos raramente”, dijo Kancharla. “Pero si alguien tiene linfedema, especialmente con relación a un tumor, cáncer o después de cirugías, tenemos muchos recursos”.
Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Bayer y Merck.